Historia por Enric González

Comentario que me reconforta sobre la edición de EL PAÍS de ayer:

Es muy útil saber, por ejemplo, que los visitantes encuentran a Fidel Castro «feliz» y «relajado» en su residencia, y que su hermano Raúl le pide consejo sobre los asuntos importantes. Así sabemos el contexto en que se produjo la agresión policial a la bloguera Yoani Sánchez. Si el héroe de la revolución cubana está feliz y relajado, las cosas deben andar bien. Lo que ocurrió con la bloguera debe carecer de importancia.

Historia por Enric González en EL PAÍS

Sobre la batalla campal en Pozuelo

Al enterarme de la noticia, directamente me vino a la mente lo que aprendí con David: «Aburrimiento, rebeldía y ciberturbas».

No sé si a esto se le puede llamar el «efecto Callejeros». Ignoro lo que verdaderamente ha pasado, pero sí tengo algunas sensaciones. Creo que hay mucho «niño bien» aburrido, acomodado y con ganas de pasarlo bien con un poco de adrenalina recorriendo el cuerpo y después sentirme víctima.

Poco les importa la imagen que quede de su ciudad. Sus nombres no saldrán en ningún lado, tampoco las consecuencias de lo que hizo nadie en concreto. Es un paso más allá en el divertimento y después verlo repetido una y otra vez en YouTube. ¿Nadie denunciará estos vídeos?
Hay bastantes. Se encuentran con facilidad.
El primero, el más largo, llama la atención. Se escuchan con nitidez frases como «Esto es como Callejeros», «Graba, graba», «Vamos a buscar la noticia», «tenemos la exclusiva», «este vídeo mola un montón» o «es la guerra».

¿Hay motivos para «la guerra»? ¿Saldrán los papis y los amigos diciendo que los polis se han pasado?
Tengo más dudas que certezas pero sí creo que andamos escasos de valores y formas de ocio más constructivas.
Lo peor es que hay muchísimos vídeos. Se encuentran con facilidad. Entre los vídeos relacionados salen otros de Sanse el año pasado. ¿Estamos ante una moda? Sigue leyendo