Jeff Jarvis y sus ‘Partes Públicas’

Él conducía de buena mañana, yo me encerré en la salita junto a la máquina de refrescos y basura comestible de la redacción. Y no paró de hablar durante casi una hora. Jeff Jarvis, gurú sin ínfulas, personaje sin complejos dejó algunas píldoras sobre la frontera entre los público y privado, sobre el mundo que vivimos, sobre cómo se relacionan las redes sociales y el periodismo.

«Todos los negocios van a ser sociales, desde la pizzería de la esquina al cine»
«Hay que pensárselo bien antes de publicar algo muy personal»
«La frontera entre datos públicos y privados está en la contraseña»
«Cada periodista también es una marca»

Ya estaba bien de pasear tanto el libro amarillo (Partes públicas) de un lado para otro sin terminar de leerlo de una vez.

Adictos a las aplicaciones

Antes eran programas, ahora son aplicaciones. Supongo que las llamamos así porque, teóricamente, sirven para hacer cosas más concretas en pantallas de menor tamaño, pero no estoy tan segura. Las aplicaciones son algo más que una moda, son un mercado floreciente y tema de conversación.

Según The App Date estamos enganchados. En España se descargan 1,4 millones diarios. En nuestros móviles tenemos alrededor de 28 y en las tablas 25.

El lado más oscuro de las aplicaciones de redes sociales se ha reflejado esta semana, cuando hemos sabido que Facebook, Twitter, FourSquare y Path almacenan la agenda de contactos durante 18 meses.

Nick Bilton, periodista por el que siento especial admiración, analiza en su columna Disruptions (interesante siempre) la ruptura de confianza por parte de estos servicios y la necesaria reflexión que deben hacer para volver a ganarse a los usuarios. No solo es cuestión de transparencia, sino de sentar unas bases para el futuro sin poner en peligro la libertad.

Google cree saber lo que queremos

La última novedad de la IFA de Berlín era Google TV, un sistema cuyo negocio se basa en la publicidad y no en el cobro por descargas. Se manejará con móvil Android, pero también con iPhone. Más allá del contenido audiovisual, se prevé que tenga aplicaciones web. Sony ya ha presentado un televisor adaptado.

Mientras tanto, Google saca un inquietante logo para su lanzamiento de hoy. Parece que intuirán lo que queremos… ¡más aún! Presiento, como ellos en las búsquedas, problemas de privacidad.

Facebook en la escuela

Ayer, en los toros, enseñé algunas fotos de mi Facebook a un amigo. Rápido me dijo que si eso lo podía ver cualquiera. «No, sólo mis amigos», dije, como si eso en Facebook significase criba previa. Eso de ‘mis amigos’ en mi caso es bastante relativo. Las fotos, más que escandalosas, eran simplemente personales.

Esa actitud es de lo más normal. Mi argumento era que prefiero contar de mí lo que quiero y gestionar mi propia identidad digital a limitarme y ser pasiva. Creo que es peor ver qué dicen de alguien en la red sin que la persona afectada pueda dar su versión, incluso posicionarse a sí mismo en Facebook. En Alemania están pensando dar clases de Facebook a los jóvenes para evitar patochadas que pasen factura años después en el mundo laboral.

Nicole Wong, simpatía y conocimiento

Nicole Wong es videpresidenta mundial de privacidad en Google. La semana pasada tuve la suerte de aprender mucho más sobre su empresa, el tratamiento de datos, qué se guardan y qué no en una larga conversación.

«Si alguien no está a gusto en Google puede llevarse sus datos»

Por ejemplo, ignoraba que existiese el Frente de Liberación de Datos. Tampoco sabía qué pasa si aparece en un mapa algo que no debería o si te insultan en YouTube.
Pd.: La foto de Carlos Rosillo es muy chuli.

La importancia de los datos: Public Voice en Madrid

Ya lo dijimos, lo que pase con tus datos en la red no es una broma. Nos fiamos, nos confiamos y después nos lamentamos. The Public Voice: Estándares Globales sobre Privacidad en un Mundo Globalizado nos ayudarán a tomar mejores decisiones en la gestión de nuestra privacidad e identidad digital.

Al igual que Paloma Llaneza, recomiendo asistir el 3 de Noviembre a una conferencia que pone debates de actualidad y que atañen a todos encima de la mesa.

Los objetivos marcados son los siguientes:

  • Revisar los desarrollos en materia de privacidad acontecidos el año pasado y difundir la edición actual del libro sobre Privacidad y Derechos Humanos.
  • Promover la participación de la sociedad civil en las decisiones concernientes tanto para la protección de la privacidad como un derecho humano fundamental, como un facilitador esencial para la economía global.
  • Desarrollar estándares globales de privacidad en un mundo globalizado.
  • Revisar y coordinar la intrincación de la sociedad civil en los debates y discusiones sobre privacidad en foros regionales e internacionales (Consejo de Europa, Union Europea, APEC, Foro de Gobernanza de Internet, OECD, ITU, ICANN, ISO…)

Como bloggers estrella contamos con Oscar y Paula de Periodismo Ciudadano.

Orange, ¿qué te he hecho yo?

Esta mañana me llamaron del número 630 309 185, se supone que eran de Orange, o eso me dijeron. No llamaron al tlf de Orange (mi adorado nuevo Hero), sino que lo hicieron a mi número de Movistar con el que tengo un no menos mimado iPhone.

Era una chica cuyo nombre no dijo pero sí sabía el mío, claro. Me preguntó que si estaba contenta con la compañía y le dije que sí. Me dijo que si me cambiaba a Orange, le dije que ya tenía un Orange y que con el iPhone no me podía ir en un año más pero no tenía intención de hacerlo.

Contestado esto le dije que de dónde había sacado mi número. Indicó que de un listado. Le expliqué que no era posible y que no quería que me volviesen a llamar para venderme nada. La chica, con gran profesionalidad, quiso hacerme ver que se trataba de una llamada informativa, pero no comercial. Le añadí que no entendía por qué me llamaba. Me preguntó si al darme de alta yo había puesto en una pestaña que no quería comunicaciones de este tipo. Le dije que sí. Después de mucho insistir me dijo que los números se los había dado Movistar. Ya no me aguanté: «Sí, hombre, sí, claro. Y van y te dan el número de sus clientes para que les invites a abandonarles».

¡Qué coño están haciendo las compañías con nuestros datos! Creo que sólo cinco personas tienen mi teléfono de Movistar y son las cinco personas que pueden llamarme a cualquier hora y en cualquier momento o lugar. Si no lo doy es por eso mismo así que, ¡no quiero llamadas comerciales/informativas/invitación a poner los cuernos a mi iPhone!

Entendereis que después del numerito del Android y ahora esto estoy calentita con Orange.

No quiero irme de la compañía, pero no me gusta el trato que me dan. ¿Qué pensais que debo hacer? ¿Le habrá dado Movistar mi número? (ejem, ejem, no son tan idiotas). ¿No se han dado cuenta antes de llamar de que ya tengo un tlf con ellos? ¿No deberían respetar más mi privacidad?

Pd.: He puesto deliberadamente el número de quien me llamó porque si ellos dan tan alegremente el mío, les correspondo.