Digitalizar la realidad

Desde que tengo acceso a Android 2.1 estoy todavía más flipada con las posibilidades de Google. No tanto por su rendimiento como por las posibilidad real de digitalizar la realidad.

Google Goggles es una experimento, por ahora, que funciona muy bien. Permite hacer una búsqueda de un objeto, marca, edificio, logo, producto… En los resultados no sólo nos busca una imagen similar, sino que digitaliza la realidad y nos hace lo que saldría si hubiéramos tecleado qué es ese concepto que nos rodea.

Es lo más cercano que he visto, junto con cuestiones de realidad aumentada, a digitalizar el mundo analógico.

Lo más preocupante fue cuando después de conocer a Amit Shingal, uno de los máximos responsables del motor de búsqueda de Google, me confirmo que «Google podría reconocer caras pero nos comprometemos a no hacerlo». ¿Miedo?

Los ‘reality bites’ de Enric González

Evidentemente, las reglas de Perdidos en la tribu son las reglas televisivas: todo se convierte en plató, todo el mundo es personaje, todo responde a un guión. Todo está arreglado, en fin, para que parezca real, sin serlo. ¿Alguien espera, en serio, que el brujo de la tribu se coma a un concursante?

El que quiera realidad de la buena, más real aún que las partículas subatómicas, que eche un vistazo a su cuenta corriente. Descubrirá que el mundo real ofrece auténticas maravillas: hipotecas que suben cuando los tipos de interés se arrastran por el suelo, comisiones llenas de fantasía, pura poesía hermética en letra pequeña… No es agradable, ¿verdad? Pues para eso está la televisión, para olvidarse un rato de lo otro.

Vía | EL PAÍS