Toulouse, la ciudad rosa

-Aparecí allí sin saber que la ciudad se llamaba como yo, por el color más que nada…

Toulouse es una ciudad hecha a la medida de las personas. Por el cauce del río Garona la gente iba haciendo footing.

Chavales con bufanda, cartera (de las de repartidor de cartas) puesta en bandolera y bici como medio de transporte full time. Juvenil, con vidilla, cosmopolita y floreciente. ¿Qué más se puede pedir?

La visita fue escasa, lo justo para dejarme el venenillo de volver con más tiempo. Más cuando descubres que el hotel en que te alojas, en una esquinita de la preciosa Plaza del Capitol (el ayuntamiento), fue un centro de reclutamiento de voluntarios durante la ocupación. Sigue leyendo