Fregonas y maletas de ruedas

Solución propuesta por Rodríguez Ibarra en EL PAÍS para la gestión de los derechos de autor:

1. Tomar como punto de referencia el importe de ingresos por compensación por copia privada que se ha recaudado con la legislación vigente en los últimos tres años. 2. Que esa cantidad, con las sucesivas actualizaciones, sea garantizada por el Estado para la industria cultural nacional. 3. Que esa cantidad sea repartida entre los creadores de forma transparente, es decir, que se haga en función de los ingresos declarados por venta de sus obras en las respectivas declaraciones de la renta. 4. Que en la declaración de la renta de todos los ciudadanos figure una casilla para destinar una parte de los impuestos a compensar la copia privada.

Piratas a la fuerza

Me interesa mucho lo que plantea hoy Luisgé Martín en un artículo titulado «Confesiones de un pirata arrepentido».

Yo pirateo por interés cultural y por tacañería. Para conseguir lo que no puedo conseguir de otro modo y para conseguir lo que podría comprar pagando. No se me ocurre, sin embargo, sentir orgullo ni convertir en noble lo que es solamente un fraude. No dejo de piratear, egoístamente, porque sé que la solución al problema no es el acto ético individual, sino la acción política, la regulación, la intervención del Estado para proteger los derechos vulnerados: los de los creadores y los de las empresas que han invertido en ellos y que esperan, con toda lógica, una rentabilidad. No dejo de piratear pero estoy deseando que me obliguen a dejar de piratear.

Reflexiona sobre algo que está muy en la línea de los argumentos esgrimidos por el admirado Hernán Casciari.