Tres años en un suspiro

Androides por aquí, androides por allí

Hace tres años que me vine con dos maletas, ganas de aprender y la ilusión por seguir adelante. Muchas veces siento que todavía me estoy adaptando, pero… ¡ya son tres años!

Venía de pasar momentos complicados, con el alma rota y buscando un giro para comenzar de nuevo. Gaby, Moeh y Javier fueron guardianes de mi ánimo, sin preguntar, sin cuestionar nada. Solo me llevaron de su mano sin dejarme caer.

El proceso fue inusual. Yo quería hacer un MBA, me sentía estancada. Pensaba que podía aportar más de alguna manera  y que mucho del conocimiento no se encauzaba. Tuve una primera conversación con el director. Antonio Caño todavía no era el director de manera oficial, no había llegado mayo, pero escuchó mi travesía y me hizo una pregunta final: “De aquí a tres-cuatro años, ¿dónde te ves?”. “Mmm, mi sueño es ser corresponsal en Silicon Valley”. “¿Te irías?”. “Sí, sí”. “Hazme un plan y vamos a intentarlo. El MBA siempre estará ahí. Esto es ahora”. Obviamente, me flipé. Un director normal seguramente no lo habría contemplado. Sería “la flipada esta que se quiere ir de excursión”. Pero al otro lado se entendió la apuesta.

Tuve suerte, por decirlo de alguna manera. El tablero se abrió. A alguien que viene de Washington no hay que explicarle que en esta costa se vive una revolución. Aquí se está planteando cómo vamos a vivir los próximo 10, 30, 50 años… Se reinventa el transporte, la educación, la economía, la salud… Se entendió que para EL PAíS podía aportar un valor diferencial. La apuesta era clara: hacer primera mano, dejar los refritos y tener fuentes propias, contar Silicon Valley no solo para España, sino también para América Latina, donde hay un despertar tecnológico prometedor.

Con el tiempo la misión se ha ido adaptando, creciendo, modulando y ganando impacto.

Hubo momentos en que sentí que mis raíces se diluían en España y que aquí no terminaban de agarrar. En lo afectivo no ha sido fácil. Tenía la sensación de estar en tierra de nadie. Con el tiempo he visto cómo los que son de verdad siguen ahí, y no te reprochan que no avises al volver, porque te escriben con frecuencia y saben de ti sin tener que poner un anuncio. Y con la familia (a pesar de los sustos coronarios), nada cambia. Son incondicionales.

Por el camino he conocido personas maravillosas, recobrado la confianza, aprendido a trabajar de otra manera, a relativizar, a conquistar espacios y ver oportunidades. Estoy trabajando más duro que nunca, más tiempo, pero también, más enfocada, eficiente e ilusionada. A veces me flipo de más, cierto… ¡Qué será de mi el día que deje de emocionarme con lo que hago!

Estoy agradecida por la oportunidad, por el aprendizaje, por descubrir un mundo con el que soñaba.

Hace tres años me vine con dos maletas y una inconsciente seguridad que ahora me da risa. Era la coraza de un león sin melena. Volver a empezar. Crecer.

Comparaciones España-Silicon Valley

Los curris de Jim Henson

Víctor es una persona de sensibilidad especial, sabe acercarse con cuidado, decir las cosas y relajar o apretar según te note. Durante muchos años fue la persona de confianza de Puri Beltrán al otro lado de la pecera de la radio. Así es como le conocí.

Hace poco me pidió que le contestase algunas preguntas para un blog en el colabora, BasePYME. El viernes, Jorge Soto, gran amigo techie-latino, vino con su estudio de vídeo portátil a grabar a la oficina para su documental sobre startups, #StartupsUnedited.

En ambos casos, y en muchas conversaciones con gente del mundillo de aquí y de allí me preguntan qué diferencias hay entre Silicon Valley y España a la hora de emprender o qué haría falta en España para tener un ecosistema parecido.

Esto es lo que le dije a Víctor:

¿Qué le falta a España para tener su propio Silicon Valley?

Varios factores. El primero, dar un impulso a los emprendedores, pero de verdad. No vale con decir “crea tu propio empleo” o “hazte autónomo”. Lo que haría falta sería apostar y dar margen a gente que quiera montar algo, darles ayuda en forma de colchón económico y asesoramiento. Enseñar a ser ambiciosos con la ejecución de las ideas, pero no necesariamente codiciosos. Sería bonito que se crease una base y se pensase a medio o largo plazo. No sirve de nada crear viveros de oficinas que después se abandonan. Es algo más profundo, pero sí creo que hay talento, formación y creatividad. Ah, otra cosa, ser algo más soñadores. En España cuando alguien se confunde, cuando tropieza, siempre le dan la misma contestación: “Ah, te lo dije”.

Con Jorge vine a decir algo parecido, aunque matizado, que no tiene sentido crear algo suelto si no hay una red. No solo una red de conexiones, también una red como la del circo, un tejido que dé soporte, que sirva de ayuda.

Una de las cosas que más llaman la atención en Silicon Valley es la pregunta que te suelen hacer cuando contactas a alguien: “¿Cómo puedo ayudarte?”. Es decir, piensan en que echando una mano ambos saldrán ganando.

En España, y es muy probable que me confunda, tengo la sensación de que somos como los curris. Mucho trabajar, mucho poner piezas, para que después vengan los Fraggle, simpáticos y adorables, pero devoradores, a comerse las construcciones.

Los Curris por la ilustradora Aina Albi

Los Currris por Aina Albi

Los latinos piden paso en Silicon Valley

Pocos lugares son más Silicon Valley que el Faculty Club de Stanford. Este es el lugar donde comienzan los sueños. En pocos sitios se sueña tan grande como aquí, pero no todos los alcanzan. En ese mismo local los latinos de la zona se reunieron para tratar sus problemas, intentando ver en qué fallan para no ocupar el lugar que consideran merecen.

Entre los mismos:

  • Escaso acceso a becas
  • Difícil formalización de la red de recomendaciones que tan bien funciona en el entorno laboral
  • Poca visibilidad. Muchos dejan de ejercer de “latinos” cuando llegan al puesto que desean
  • Información difusa a la hora de saber qué requisitos son los necesarios para postularse a un puesto que potencialmente encajaría
  • Faltan cifras que puedan medir bien cuántos son los que forman parte del colectivo y están en tecnología. Resulta complejo hacer una valoración acertada más allá de las intuiciones
  • Comienzan a dar trabajo en tecnología, pero no hay tanto acceso a financiación para crear startups.

Latinas in Tech: Se buscan héroes. Razón aquí.

Genial imagen de Latinas in TechEn Silicon Valley hay pocas mujeres. También pocos latinos. No se percibe a primera vista. Si alguien va por la calle encontrará tantas mujeres como en cualquier otro lugar de Estados Unidos. Verá, eso sí, muchísimos latinos. El matiz se da cuando se entra en una oficina. Si nos referimos a Silicon Valley como la industria tecnológica de la Bahía de San Francisco, la cosa cambia. Apenas un 30% de la fuerza laboral está compuesta por mujeres. En la mayor parte de los casos no ocupan posiciones técnicas, sino relacionadas con Márketing, Comunicación, Legal, incluso, en algunos casos, Finanzas. Escasean en Ingeniería, pero entrar en estas empresas es ya un gran paso.

En el caso de los latinos la realidad es todavía más complicada. Son la minoría más numerosa de California. Pronto serán mayoría en este estado. El contraste laboral es brutal. Ocupan cocinas, obras y cualquier oficio relacionado con la limpieza en muchísimos casos. El reto que han asumido es que las próximas generaciones los superen, que los hijos puedan formarse y aprovechar las oportunidades que los padres no tuvieron. Ser potencia laboral basada en su capacidad intelectual y no en el trabajo físico.

Latinas in Tech tienen un papel importante para dar visibilidad y apoyo a las mujeres latinas que trabajan en tecnología. Gretel Perera, una excelente comunicadora, sagaz, profesional y enérgica, comenzó impulsado un pequeño encuentro con mujeres de origen latino y brasileño. Junto a Rocío Medina, han hecho de un encuentro menor, un grupo clave para el futuro de muchas mujeres. El inglés se ha convertido en vehículo de comunicación, no por esnobismo, sino por ser prácticas. Ni todas hablamos portugués, ni todas hablamos español.

Lejos del derrotismo o el “pobrecita de mi”, las conversaciones giran en torno a oportunidades de negocio, superación, formación o experiencias que pueden servir de ayuda al resto. Consejos, recomendaciones y ofertas de trabajo son una constante en el grupo de Facebook. Gracias a Margarita Rojas ya tenemos página web, de Weebly, en cuyas oficinas hicimos la última edición. Rozamos las 500.

Dando la matraca

Esta semana me invitaron a contar mi experiencia como periodista en Silicon Valley, qué me había traído aquí y qué quería. Quiero, sobre todo, contar sus historias. Lo dije allí y lo repito aquí: Me obsesiona dar con los héroes de esta nueva generación, con los latinos que están cambiando su mundo, nuestro mundo, en uno de los lugares más competitivos. Busco héroes, heroínas, ejemplos, luchadores. Se puede.

Pd.: Gracias, Almu, por venir y darme apoyo.

Ppd.: Gina, genial intervención.

MWC 2012

Ha sido una auténtica locura, un no parar, pero ha merecido mucho la pena. A pesar de las entrevistas por pasar, las tarjetas de visita, la lavadora y todo lo que espera mañana en el diario. Ha estado genial currar más cerquita de los compis de BCN. Hemos hecho una lista friki de lo mejor y lo peor del MWC2012. No ha habido demasiados cacharros innovadores. El PadFone de ASUS ha sido, con diferencia, el más rompedor.

Fue un placer volver a ver a Javier Agüera, hablar en hoy por hoy (y discutir sobre tecnoadicción), o descubrir que pronto tendremos teléfonos con el procesador Intel. Otellini dio un paso más.

Microsoft es una de las empresas que más ha innovado durante el evento, tanto por su alianza con Nokia, como por el anuncio de Windows 8, pero, sin duda, Android ha sido el triunfador de la cita. La propuesta más

Será una pena volver al 3G después de una semana a velocidad de vértigo con el 4G de Telefónica. Como no podía ser de otra manera, el congreso ha contado con su ración de emprendedores: Españoles que buscan financiación de Silicon Valley.

Me hace especial ilusión verme en TechTV, entre algunos de los periodistas que suelo seguir.

Obama en Silicon Valley

Al margen de la ausencia de los dirigentes de HP o Microsoft, la noticia de la visita de Obama a Silicon Valley es la aparición de Steve Jobs, sentado junto al presidente.

La imagen de Pete Souza dice muchísimo, no solo por la colocación de los comensales. Con Mark Zuckerberg a la derecha de Barack Obama, sino también por su tardía aparición y por la posición en que sale el directivo de Apple.

FOTO: PETE SOUZA

¿Cuántas conversaciones y negociaciones se han tenido que dar hasta conseguir la foto, hasta decidir si se da o no y cómo?