Chad Hurley, de YouTube al futuro de las revistas

Lo dije en la entrevista. Ir con Chad Hurley, con su lejano parecido a Bon Jovi, era como acompañar a una estrella del rock. Igual le daban flores, que le pedían hacer una fotos, que firmase un autógrafo o que diese su parecer sobre una empresa mientras caminaba hacia una mesita para charlar.

Multimillonario, creador de YouTube (que hoy ha cumplido siete años) y tan cercano como cualquier mortal. Me dio la sensación de que la fama la importa poco, que su mente, ahora mismo está puesta en Zeen, su YouTube de las revistas para tabletas.

Tengo muchas ganas de probarlo y ver qué sale de su mente privilegiada.

El nuevo iPad

Al final no fue ni iPad 3 ni HD, sino iPad a secas. La pantalla impresiona. Tengo ganas tocarla. También de trastear con la cámara nuevo y poner a prueba el procesador.

Por suerte, llegará prontito, el día 23 de marzo.

Para los que el tiempo tiene que estar volando es para los fabricantes de tabletas Android. Apple ha puesto el listón muy alto. Deben mejorar, pueden hacer, pero no todo es hardware. Google tiene que apoyar con un mejor ecosistema de aplicaciones y contenidos.

The Last Story y la apuesta de Hironobu Sakaguchi por las tabletas

Lo normal en este tipo de viajes es que el entrevistado siga el guion. La prensa va y viene a Londres en el día (a veces toca a París). Se intenta esquivar al traductor de español y se opta por el inglés-japonés para optimizar la media hora larga que te dan. Después vendrá otro con otro rato. Seguramente haga algunas preguntas iguales y al entrevistado le toca hacer como que todo le interesa.

Hironobu Sakaguchi daba sensación de poner poco entusiasmo pero de tener las cosas muy claras. Para empezar no vendió la moto: The Last Story es un gran juego, lo asegura, pero no se pone en plan pesado con «es lo mejor que hice nunca» ni nada por el estilo. Prefiere hablar de sus planes de futuro a explotar su próximo juego para Wii.

El creativo japonés, que vuelve a dirigir, y cuenta con la saga Final Fantasy como su mejor aval, trabaja en tres juegos para iOS, uno de ellos, de surf.

Me llamó la atención que apueste de manera tan firme por las tabletas. Sony esta semana se la juega. El miércoles sale a la venta en Estados Unidos y Europa, en diciembre salió en Japón, PS Vita. ¿Será la última consola portátil?

Una tableta por niño: del OLPC a OX

El OLPC, como se conocía inicialmente al proyecto de Nicholas Negroponte  no terminó de cuajar. Al menos no al 100%. La idea del presidente emérito del Instituto de Tecnología de Massachusetts era crear un pequeño portátil, enfocado en la educación por menos de 100 dólares. De ahí su nombre: One laptop per child, un ordenador por niño.

El precio se dobló, pero no solo se conviritió en una realidad en muchos países, sino que inspiró una nueva categoría de ordenadores, los netbooks. El mercado de consumo quería usar portátiles mínimos para ver su correo y navegar en viajes sin tener que cargar tanto. ASUS fue la primera en ver el filón, con sus EEE. Gracias a esta línea se ha convertido en uno de los primeros fabricantes mundiales, cuando antes se limitaba al mercado asiático y la creación de places base. Los netbooks, tres años después de su explosión, se han reconvertido en Ultrabooks, las estrellas de este CES.

Negroponte mantiene su cruzada educativa y tecnológica. Ahora con las tabletas. Durante CES ha presentado, con excelentes críticas, la tableta que servirá de ayuda a los países en vías de desarrollo a dar una educación acorde a los tiempos sin un gran desembolso.

Recibe el nombre de OX y, esta vez sí, el precio es de 100 dólares. Mantiene la estética de la anterior, con el borde en color blanco y la cubierta de goma (apta para el descuido de los críos y salpicaduras) en un verde vivo y una funda de goma a juego. La pantalla es de ocho pulgadas, inferior a las del iPad y una pulgada mayor que el Kindle Fire, un modelo que ha destacado por su bajo precio. Sigue leyendo

Los videojuegos de 2011

No lo veía como una amenaza. Entiendo que la diferencia clave está en que, aunque en los móviles y las tabletas se puede jugar, no son aparatos cuya finalidad principal es lúdica. En las consolas sí. Su núcleo, su fin, su motivo, es el videojuego. Que además vale para aprender, perfecto. Para mandar mensajes y compartir en redes sociales, mejor que mejor.

Sin embargo, a lo largo de 2011, especialmente iPod Touch e iPad ha comido terreno al videojuego en consolas. Nintendo 3DS está haciendo un gran final de año. PS Vita gusta en Japón pero hasta finales de febrero no sabemos qué acogida tendrá en España.

Nintendo Wii, algo vieja ya, XBOX 360 y, mi debilidad, PS3 gozan de excelente salud.

Entre los títulos de este 2011 me quedo con varios: Gears of War 3, Uncharted 3, Mario Kart 7, Zelda Skyward Sword y Skyrim (aunque confieso que me cuesta un poco más).

Samsung Galaxy Note, híbrido interesante

¿Me compro un teléfono o una tableta? Es la pregunta de moda. Samsung Galaxy Note une lo mejor de los dos mundos con una dosis extra de creatividad. Incluye un lápiz que permite tomar notas y dibujar con gran facilidad. Viene con aplicaciones que brindan grandes posibilidades a la unión entre el puntero de dibujo y la generosa pantalla.

El único problema es que cuesta, libre, sin subvención del operador, 729 euros.

Samsung Galaxy Tab 10.1

Entre toda la lluvia de tabletas, después de probar y probar, por fin aparece una digna de enfrentarse al iPad 2, amo y señor del mundo del mundo táctil portátil. Samsung Galaxy Tab 10.1 se parece tanto al iPad que la propia Apple se ha quejado, hasta se ha llegado a paralizar la importanción de nueva unidades a Europa.

Hasta hace poco me parecía un error de la industria sacar cacharros a precios muy parecidos al modelo de Apple, pero con hardware inferior o, esto es más grave, igual pero mal aprovechado.

Parecido notable entre iPad y Samsung Galaxy

La versión de Samsung aprovecha como ninguna otra las bondades de Android 3.0. ¿Los peros? Quizá le falte algo de batería y, esto es importante, más aplicaciones adaptadas al formato.

A la escuela con tableta

Mi abuela, que nunca sé hasta qué curso hizo, porque en lo que hoy es el ayuntamiento del pueblo, había una escuelas con dos puertas, para chicos y chicas, iba a clase con un pizarrín. Ahí le enseñaron las letras.

Yo fui con mochila (que como Pocholo la sigo amando locamente). En la segunda década del siglo XXI también se va con tableta, táctil y digital, pero más próxima al pizarrín que a mis cuadernos, bolis y rotuladores.

¿Aprendí yo en la prehistoria?

¿Cómo será EL PAÍS de mañana?

Esa es la pregunta de este domingo en EL PAÍS: ¿Cómo será EL PAÍS de mañana?

Seguramente, nos seguiremos informando en papel y con el ordenador, pero no solo los móviles marcan la pauta. El mercado de las tabletas florece. Los lectores lo apoyan. Más de 80.000 descargas de la aplicación de EL PAÍS para iPad avalan esta tesis. Apple tiene un 95% de cuota.

Todo esto, dicho así, en frío, suena extraño. Si lo cuenta Nacho Vigalondo la cosa mejora.

Lo que sí se confirma es que la sociedad quiere estar informada. Así lo explica Javier Moreno: «Tecnología, periodismo y valores».