Hung Ry, noodles como nunca antes has probado

Sandro, otro de los anfitriones fetén del viaje a NYC, me dijo que lo peor que te puede pasar es que un restaurante que te gusta salta en el NYT. Olvídate de ir cuando te parezca. Incluso de hacer reservas para la misma semana. A medida que aumenta la fama lo hacen los precios.
Algo parecido me contó Bob con un bar de Chinatown, como es obvio, no se refiere al del pescado flotante y la calificación sanitaria de B.

En todo el viaje ha sido muy difícil repetir visita a un restaurante, pero uno sí mereció tal honor. Hung Ry, en Bond Street 55, entre el SoHo y el Village, une espectáculo (sin querer serlo), buen ambiente y una comida de lo más interesante. Lo sorprendente es que, además de tener grandes críticas de blogs y sitios de comida, aparece destacado en el WSJ y el NYT.

Esto va a ser como cuando comenzó Belmonte y le preguntaron por él a El Guerra: «El que quiera verlo, que se dé prisa porque ese durará un suspiro»… Sobrevivió al toreo y cambió, para siempre, la historia de la Tauromaquia.

Es difícil tomar algo tan sabroso, natural y con una elaboración tan sorprendente. Hasta te preguntan si prefieres los noodles (fideos) finitos o anchos, y después, se hacen con las manos.

Pd.: A los amigos os recomiendo ir el sábado y comer en la barra. Si sois muy amigos míos lo comprenderéis al instante. Si tenéis suerte conoceréis a Amadeus, un auténtico ciudadano del mundo.

Palomares, nuclear forever, en cine

Gracias a Carlos Sardiña he descubiero este hilarante reportaje en el WSJ sobre Palomares, el «pueblo nuclear». Definitivamente, Spain is different.

«History is history — you can’t erase it,» says Jesús Caicedo, mayor of Cuevas del Almanzora, whose district includes Palomares. «So we may as well get something out of it.»

Mr. Caicedo is lobbying his fellow politicians to build a nuclear-accident theme park on the site where one of the bombs landed — «ground zero,» as he calls it. He says he has asked U.S. government officials to declassify films, photos and documents on the accident so he can show off the stuff in a museum. He would also like to obtain the fuselage of a B-52 bomber «G» model like the one that exploded overhead 43 years ago.

The Walt Disney Co.’s Miramax Films is working on a movie, tentatively called «Muchas Gracias, Bob Oppenheimer,» about an American serviceman who falls in love with a girl from Palomares in the aftermath of the accident. Villagers say they hope Miramax will film the movie on location, bringing much-needed jobs and business to the town.

«I don’t think that’s too much to ask,» Juan José Pérez, the mayor of Palomares, said over lunch recently. «We’ll welcome them with open arms, especially if they cast Penelope Cruz.» A Miramax spokesperson said location and casting had not yet been discussed.